
Ya le diste uno, ya le diste dos, ya le diste tres! Y tu tiempo se acabo!
Quien no conoce esta canción, no ha experimentado una de las tradiciones mas divertidas de nuestra cultura, muy popular entre los cumpleaños, bautizos, despedidas y por supuesto las festividades de fin de año, en el medio de Posadas, tamales, Champurrado y Aguas Frescas.
Y tal ha sido su trascendencia por sus coloridas formas y la diversión que las rodea que han despertado la curiosidad del resto del mundo, por lo que personas de otros países también han comenzado a incorporarlas en sus celebraciones.
Una piñata no es mas que una forma de un personaje, o una estrella de 7 picos muy popular y de gran significado en México, recubierta de papel de colores, en cuyo interior contiene dulces, frutas, juguetes, premios y confeti; la finalidad es romperla con un palo de igual colorido y que de ella salgan todas estas sorpresas, pasando de mano a mano y cantando al unisono Dale dale dale para que la persona tenga su oportunidad de romper la piñata.
Se dice que los chinos utilizaban este objeto para las celebraciones de año nuevo, luego llegó a Europa como idea junto a Marco Polo, quién documentó esta costumbre China en los relatos de sus expediciones de sus tantos viajes a Oriente, llegando a México a través de los españoles en el siglo XVII, dando paso a ser parte de fiestas tradicionales; y hoy en día se conoce en otros países de Latinoamérica y el mundo.
Las celebraciones y las piñatas son tradiciones que mantenemos en las familias Hispanas, legados culturales que trascienden de generación en generación; asi como nuestras Aguas Frescas, que al igual que la piñata son parte fundamental de estas fiestas, junto a los dulces, el pastel, la comida, la familia y el Dale, dale.
Los vitroleros llenos de Horchata, Agua de Jamaica o Tamarindo están frios y listos para refrescar el ajetreo y la emoción que trae consigo el quebrar la piñata.
Mantengamos nuestras tradiciones vivas y sigue sigue, no pierdas el tino!